La Mesa del Parlamento de Cataluña ha admitido a trámite una Iniciativa Legislativa Popular que registró a principios de febrero la independentista, Solidaridad Catalana, partido fundado por Joan Laporta y en la que pide la independencia de Cataluña. Lo ha hecho con los votos favorables de los dos miembros de Junts y el miembro de la CUP, se ha abstenido ERC y los dos representantes del PSC han votado en contra. La iniciativa se ha admitido a trámite a pesar del informe desfavorable del letrado, al tener este solo un carácter consultivo.
Vox va a presentar un escrito de reconsideración a la Mesa, aunque evidentemente, será denegado y tendrá que acudir al Tribunal Constitucional, donde presentarán un recurso de amparo. También presentarán denuncia ante la fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por desobediencia y prevaricación contra la presidenta del Parlamento, Anna Erra, y contra los miembros de la Mesa que han votado a favor de la admisión a trámite.
¿Actuará la fiscalía de Sánchez ante este nuevo atentado de los golpistas contra la democracia? No creo.
Nos ha contado Sánchez, por activa y por pasiva, que lleva adelante la Ley de Amnistía para que se recupere la convivencia. No creo que esta sea la manera, de hecho, sus cómplices dejan claro día a día que lo volverán a hacer. Con esta ILP se ataca el Estado de Derecho y se atenta, no solo contra todos los catalanes, sino contra todos los españoles.
Sánchez y su partido están inmersos en la desactivación del Estado de derecho, por ello, los separatistas no tienen ningún empacho en desafiar esa legalidad que está en descomposición, actúan con total impunidad, creen que todos los delitos que cometan serán amparados por la futura ley.
Solidaridad Catalana, ha celebrado la decisión de la Mesa del Parlamento catalán y ha desvariado afirmando que su propuesta “respeta la legalidad internacional, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, honra el referéndum del Primero de Octubre y puede situar de nuevo al Parlamento de Cataluña ante la oportunidad de declarar la independencia”.
Como vemos, más de lo mismo y Sánchez contándonos un aluvión de mentiras que los hechos desenmascaran enseguida. La única solución pasa claramente por la suspensión de la autonomía catalana mediante un art. 155 que dure un siglo y así, poder “deslobotomizar” a muchas generaciones de catalanes, para que de esa manera no quede ni un solo contagiado por ese separatismo canalla y antiespañol.