Los separatistas catalanes,
siguen insistiendo con su afirmación favorita, esa que dice que “Cataluña es
una nación milenaria que tiene el legítimo derecho a la autodeterminación”.
Para seguir insistiendo en
semejante falsedad, los independentistas dicen, que Cataluña tiene una historia
propia, una identidad propia, una lengua propia y una cultura propia, lo que
unido al sentimiento de querer ser una nación, es suficiente para ellos.
Y dicen esto, cuando la
realidad es todo lo contrario, pues la historia y la cultura son compartidas,
cuando en Cataluña no hay una lengua propia, sino dos lenguas comunes, y cuando
el sentimiento de “querer ser una nación” es absolutamente minoritario.
Cataluña no es una nación,
en Cataluña nada es propio, nada es distinto a lo español, lo español y lo
catalán forman parte uno de lo otro, y se han complementado durante siglos
perfectamente.
Cataluña es una Comunidad
Autónoma del Reino de España, que ha visto como durante la segunda mitad del
siglo XIX unos cuantos empezaron a imaginarse mentiras, mentiras que
sustentaron tergiversando y retorciendo la historia, acción que ha tenido como
resultado, que hoy en día, en esa región española a los escolares se les
intoxica con una historia inventada en el odio a todo lo que huela a España,
hecho que ha contado con la inacción cómplice de los sucesivos gobiernos de
España, tanto del PP como del PSOE.
Quienes reclaman el derecho
a decidir de Cataluña, apelan al derecho que asiste a los pueblos para decidir
su futuro a través del derecho de autodeterminación, como siempre mienten, pues
en el Derecho Internacional no existe el derecho a convertirse en un nuevo
Estado salvo en dos excepciones: los territorios coloniales y los territorios
ocupados. Algo que la ONU ha dejado muy claro en bastantes resoluciones y en
una declaración.
Por todo lo expreso con
anterioridad, es lógico, que ningún país medianamente serio apoye sus planes, y
que las distintas organizaciones internacionales, les hayan dado con la puerta
en las narices a los independentistas catalanes.
