El Partido Popular no contempla en su programa electoral derogar la LOMLOE, conocida como Ley Celáa, aprobada por el gobierno de Pedro Sánchez, pero promete reformarla.
Promete defender la libertad de los padres para elegir el centro y el tipo de educación que quieren para sus hijos, ya sean éstos, centros públicos, privados o concertados, ordinarios o de educación especial, dentro de las posibilidades existentes.
No hace ninguna referencia al adoctrinamiento ideológico en los centros educativos, pero promete asegurar la neutralidad ideológica en las aulas. El programa no dice nada sobre las leyes de género apoyadas por el partido de Feijóo y que violan esa neutralidad ideológica.
No contempla la libre elección de idioma en las escuelas, y se limita a señalar que en las comunidades con dos lenguas oficiales ambas tendrán la consideración de vehiculares de acuerdo con el patrón de equilibrio lingüístico, asegurando que todos los estudiantes escriban y se expresen correctamente en castellano y en la lengua cooficial correspondiente. Una redacción que me escama bastante, pues supone de facto, que se seguirá sin cumplir lo que desean la inmensa mayoría de los españoles.
Por su parte, Vox, se compromete a asegurar que «de forma clara e inmediata el derecho a ser educado en español en todo el territorio nacional». A perseguir «a las autoridades educativas que impidan el derecho de los alumnos a formarse en español o que promuevan medidas de adoctrinamiento de los niños».
Vox, promete recuperar «la legítima autoridad de los padres y su protagonismo en la educación de sus hijos, empezando por garantizar el conocimiento previo y aceptación de los padres de cualquier contenido afectivo-sexual o ideológico que puedan recibir sus hijos en el aula», derogando «todas las leyes que vulneran los derechos de los padres a educar a sus hijos en libertad».
También Vox, promete blindar «la libre elección de centro educativo en todos los niveles a través de un cheque escolar para que las familias elijan libremente el modelo educativo que desean, sin que su situación económica o social sea un impedimento para ello».
Promete garantizar por ley «la protección de los menores en edad escolar, sancionando con extrema dureza las actividades de adoctrinamiento y corrupción que atenten contra su inocencia».
Promete defender «los centros de educación diferenciada, garantizando su accesibilidad y potenciando la figura de los educadores especiales en todas las escuelas e institutos».
Promete eliminar «las imposiciones ideológicas totalitarias y su cultura de la cancelación» en las universidades, garantizando «la libertad de cátedra de los profesores en las aulas frente a las imposiciones de la corrección política».
Después de repasar ambos programas electorales en este tema, se percibe un abismo ideológico entre el PP y Vox, un abismo que los españoles deberían conocer antes de depositar su papeleta en la urna.
Vox brinda en este tema una atención mucho más amplia, exhaustiva y comprometida que la del PP, con propuestas expresas de derogar leyes ideológicas de la izquierda, una derogación que el PP ni siquiera contempla.
Como español amante de la ley y el orden, el programa del PP me parece invotable, porque implica consolidar, en gran medida, el proyecto ideológico instaurado por socialistas y comunistas durante el mandato de Pedro Sánchez. Por el contrario, el programa de Vox es una apuesta clara y expresa por la libertad de educación, haciéndolo de una manera, clara e inequívoca, que me parece digna de ser apoyada.
Foojoo es un lobo con piel de oveja y, como dicen las marroquíes de las bolivianas, miente mas que habla. El problema serio de «Uropa» es la negación del cristianismo. Comenté que una vidente dijo que 40 años antes del 2.000 Satanás dominaría el mundo. Así es por desgracia.