Todos esos españoles que en las pasadas elecciones municipales y autonómicas hemos votado al Partido Popular o a Vox para echar del poder a Pedro Sánchez y a sus cómplices, asistimos perplejos al lamentable espectáculo que están protagonizando los de Feijóo, cuando todo podría ser muy sencillo.
Donde el PP tiene mayoría absoluta, pues simplemente, que gobierne en solitario y que no arremeta contra Vox excluyéndole de mesas de parlamentos autonómicos beneficiando incomprensiblemente al PSOE. Y donde el PP necesite, aunque sea un solo apoyo de Vox, pues simplemente, que forme un gobierno de coalición para echar a la izquierda del poder, porque eso es lo que los españoles han dicho en las urnas.
Pero no, el PP parece que va a otra cosa, incluso se va a atrever a pactar con partidos corruptos regionalistas con tal de no pactar con Vox, es decir, está dispuesto a pactar no levantar las alfombras ni investigar lo que han perpetrado semejantes chorizos en Cantabria, Aragón u otros lugares.
Cuando el excelente acuerdo de Valencia entre PP y Vox auguraba entendimientos en el resto de España, a Feijóo parecen haberle temblado las piernas ante los ataques de la izquierda y “la ha cagado”.
Lo de Extremadura es increíble, pues la candidata popular, María Guardiola, más conocida ya como “María la Roja”, se despachó con unas declaraciones contra Vox afirmando que no pactaría contra quienes no condenaban la violencia machista, contra quienes estaban en contra de la inmigración ilegal y contra quienes tiraban la bandera LGTBI a la basura ¿de verdad esta señora cree que quienes la han votado están de acuerdo con ella en esos temas? Personalmente creo que no, pero eso sí, a continuación, se fue a la SER a demostrar que es muy progre. Si esta señora lleva a Extremadura a otras elecciones, solo hay dos posibilidades, que de nuevo dependa de Vox para poder gobernar, o que la izquierda gane, en ambos casos debería abandonar la política por estúpida. No olvidemos que en 2016 ya dijo que no le importaría gobernar con EH Bildu y pese a ello, la dirección del PP la puso de candidata.
Me sorprende también enormemente la pretensión de Feijóo de mantener un debate con Sánchez abriéndolo a que participe la líder de SUMAR, pero vetando a Abascal, sin que ningún supuesto demócrata ponga el grito en el cielo por semejante afrenta antidemocrática por pretender dejar fuera al tercer partido de España. Pero de qué nos vamos a extrañar, todos llevan tiempo excluyendo a Vox de los medios para impedir que su auténtico mensaje llegue a los españoles.
La estrategia desplegada por Feijóo durante estos días, desde mi punto de vista, es suicida, y más a un mes de las elecciones generales, pues la derecha española empieza a darse cuenta de la traición que están llevando a cabo contra ellos desde la calle Génova.
Hace tiempo dije que Feojodo era un lobo con piel de oveja, violador de la Constitución, ya que, entre otras cosas, discrimina para empleos públicos a los no parlantes en gallego, la enseñanza en gallego, documentos para relacionarse con la comunidad en gallego y otras cosas. Un rebujito de PS y Marajao. Ni Satanás lo hace mejor.