El show que está protagonizando María Guardiola, candidata del PP por Extremadura, está acaparando la atención de todos a menos de un mes de la celebración de las elecciones generales; y lo que es más importante, está dejando al descubierto todas las vergüenzas y carencias de este PP.
La que ya empezaba a ser denominada en más de un medio de comunicación como, María “La Roja”, ahora resulta que tenía un gurú llamado, Santiago Martínez-Vares, del que se ha hecho público un audio en el que pone al descubierto su odio a Vox con expresiones como «voy a ir a por Abascal» o «mi obsesión es acabar con Vox». De inmediato ha sido despedido, pero la pregunta que nos hacemos todos es, si María ha dicho las barbaridades que todos hemos escuchado sobre Vox influenciada por este gurú odiador o es que piensa igual que él.
En todo este fregado, lo curioso ha sido que Feijóo no se ha mojado y ha esperado a que Ayuso diga lo que hay que hacer, que no es otra cosa que pactar con Vox y echar a los socialistas. María Guardiola parece haberle hecho caso, pues de mostrar públicamente su odio hacia los de Abascal, ha pasado a manifestar en una carta “que está convencida de que pronto iniciaremos la marcha como gobierno para cambiar nuestra tierra. Soy muy consciente de que también es imprescindible el respeto, el diálogo y el acuerdo programático con la formación Vox en Extremadura. Compartimos una prioridad, pasar página a las políticas socialistas. Es lo que nos debe ocupar. Por eso se ha mostrado convencida de que no va a fallar a los votantes y de que «pronto iniciaremos la marcha como gobierno para cambiar nuestra tierra porque estamos ante una oportunidad histórica y nadie nos va a apartar de nuestra meta”. A esto se le llama, intento a la desesperada de mantenerse en la mamela, importándole un pimiento decir todo lo contrario de lo que decía hace “un cuarto de hora”. En esta señora no se puede confiar.
La dejación de funciones de Feijóo en este asunto empieza a pasarle factura al PP en lo demoscópico, ya hay encuestas que igualan a la derecha con sus adversarios. Al final es lo de siempre, Vox solo hay uno y es absolutamente previsible, en cambio ¿Cuántos PP hay?