Que las elecciones
autonómicas, vascas y gallegas, se vayan a celebrar el 25 de septiembre, en
nada ayuda a que se solucione el bloqueo político nacional, más bien diría yo,
que perjudica enormemente.
La actual cúpula del PSOE
ha encontrado en ese hecho, un nuevo argumento para mantener el bloqueo
político a que nos tienen sometidos a todos. Pedro Sánchez y su equipo de
confianza, están trasmitiendo la idea de que si se abstuvieran para permitir la
investidura de Mariano Rajoy, en las vascas y gallegas, sus votantes se lo
harían pagar, un argumento inventado y falso, y digo falso por que contradice a
todos los recientes sondeos, destinado a una militancia sabedora que su
partido, el PSOE, pasa por los momentos de mayor debilidad de su reciente
historia.
El problema es, que a Pedro
Sánchez solo le importa el futuro de Pedro Sánchez, algo que se puede extender
a toda su cúpula. Todos ellos tienen vinculada su supervivencia al bloqueo
político que han provocado. El futuro de Pedro Sánchez está escrito desde hace
tiempo “me como el marrón y después me echan”, ni siquiera le ha preparado su
partido una salida digna, es posible que ni siquiera sea el jefe de la
oposición. Desgraciadamente, la única salida política de Sánchez es salir de
esta encrucijada como presidente del Gobierno, por ello, por muy egoísta que
sea, su actitud la entiendo, menos desbloquear la situación, cualquier cosa.
España, todos nosotros,
estamos en manos de ese Comité Federal del PSOE que le impuso las conocidas
restricciones al pacto de Gobierno. En el momento en que los barones
socialistas decidiesen quitar esas restricciones, Pedro Sánchez, haría público
ese pacto secreto que ya tiene hablado con toda la fauna parlamentaria que
tiene a su izquierda el PSOE, incluyendo a independentistas y pro etarras.
Por mucho que los medios
nos manden mensajes referentes a lo bueno que es que el PP y Ciudadanos
empiecen a entenderse, obviando que con Ciudadanos la suma es insuficiente, el
verdadero peligro está más vigente que nunca.
