El anuncio en sede parlamentaria del ministro de Justicia, informando de que el Gobierno va a solicitar el indulto de los golpistas catalanes condenados, supone un gravísimo acto de traición a España y a los españoles. No olvidemos que, estos golpistas han cometido el delito más grave de los tipificados en nuestro Código Penal, no se han arrepentido de lo que perpetraron, y en numerosas ocasiones, han declarado que lo van a volver a hacer.
No se puede permitir que, Sánchez cometa este acto de traición simplemente, para poder aprobar los Presupuestos Generales del Estado, y poder mantenerse en La Moncloa.
Pero no es solo eso, es que, además, pretende modificar en el Código Penal el delito de sedición, con el objetivo de desarmar al Estado contra quienes quieren romper la unidad nacional. Sánchez, pretende liberar a los golpistas y suavizar las leyes, para que cuando lo vuelvan a hacer, el Estado no pueda castigarlos como merecen.
No nos equivoquemos, el problema reside, en que los verdaderos golpistas son quienes nos gobiernan, ya que esta operación consiste en someter al Estado, poner en venta la democracia a cambio de garantizarse la legislatura y provocar la ruptura social necesaria para finiquitar la Constitución.
Pablo Iglesias, le dijo el otro día al PP que jamás volverían a formar parte de un Consejo de Ministros, una frase muy similar a aquella que le dijo Dolores Ibarruri “La Pasionaria” a Calvo Sotelo en sede parlamentaria diciéndole que, jamás volvería a hablar en el parlamento. A continuación, Calvo Sotelo, fue sacado de su casa y asesinado, Memoria Histórica. Y qué decir del veto del Gobierno a la presencia del Rey en la entrega de despachos a la promoción de jueces en Barcelona.
Nunca más que ahora fue necesaria la presentación de una Moción de Censura, si PP y Cs no la apoyan, lo pagarán en las urnas.
Y QUE HACE EL PUEBLO Y EL RESTO DE PARTIDOS.