Esta pandemia, está sirviendo para demostrar que ni por asomo hemos sido, ni la mejor Sanidad del mundo, ni de las mejores. Nos cuesta un pico, “fabricar” buenos profesionales de la medicina, nuestras facultades están a rebosar y muchos aspirantes se quedan sin plaza, pero curiosamente, nos faltan médicos para hacerle frente.
Nuestra Sanidad fue transferida a las distintas CCAA y su gestión ha sido desastrosa, la mala planificación y el maltrato laboral a los profesionales del sector, ha conseguido que existan especialidades con pocos efectivos, y lo más grave, la Atención Primaria, la primera barrera de contención de la infección, según la Sociedad Española de Medicina, necesitaría contar con casi 10.000 profesionales más, solo para alcanzar la media de la Unión Europea.
¿Y por qué no hay médicos y enfermeros? Pues muy sencillo, porque se han fugado a otros países donde se les valora más, se les paga muchísimo más, sus condiciones de trabajo son mucho más dignas, y consiguen, estabilidad laboral. Es una sangría constante, cada año emigran sobre 2.500 sanitarios, sobre todo, a Alemania, Francia, Reino Unido y Portugal.
Una realidad insultante, el 36% de los médicos que trabajan en España están con contratos temporales, y muchos de ellos, se hartan de enlazar contratos precarios diarios o semanales. La Sanidad es un servicio público que no debería estar en manos de las CCAA, su gestión a lo largo de los años ha sido catastrófica, pues en los partidos que las han gobernado, siempre primó el colocar a los suyos en vez de dar servicios públicos de calidad a sus ciudadanos.