El asalto a las instituciones del autócrata Sánchez se acelera con el apoyo de sus socios separatistas. Amnistía de golpistas y corruptos, eliminando la sedición y retorciendo la malversación e intento de golpe al artículo 159.3 de la Constitución para asaltar el Tribunal Constitucional.
Este viernes parece que Sánchez va a incluir por la vía de las enmiendas otra modificación del Código Penal que tendría que ver con el intento del Gobierno de Pedro Sánchez de hacerse con el control del Tribunal Constitucional, desbloqueando de manera claramente irregular si no ilegal, la situación del Consejo General del Poder Judicial y por ende, del Tribunal Constitucional.
El Ejecutivo busca colocar en el Constitucional a dos de sus peones, sin embargo, el CGPJ aún no ha dado sus dos nombres pese a las presiones de Moncloa. Los cuatro cargos deberían tomar posesión a la vez de sus cargos tal y como recoge la Constitución, que señala que el órgano se renueva por tercios de cuatro magistrados. La maniobra que prepara ahora Sánchez buscaría que los suyos accedieran al cargo sin necesidad de que se pronunciara el CGPJ y saltándose lo que dicta la Constitución. La fórmula, inventarse y colar en el Código Penal una cláusula de “desbloqueo”
No contento con esto, Sánchez pretenden acusa de desobediencia a los magistrados díscolos, ya que, si tras la aprobación de la reforma los vocales o el presidente del Consejo persistan en el bloqueo, se les podrían imputar los delitos de desobediencia o prevaricación omisiva.
Debemos entender que, si Sánchez consigue desbloquear los nombramientos del CGPJ, desbloquearía el Constitucional, lo que significaría, que todas las leyes contrarias a la Constitución que apruebe a la ligera con sus socios comunistas, separatistas y proetarras, entrarían en vigor y se aplicarían, luego, a posteriori, un TC dominado por él, los dejaría años y años en un cajón o simplemente los desestimaría. Estamos ante un golpe de Estado en toda regla.
Ante una maniobra tan grave, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ya ha anunciado que recurrirá dicha reforma ante el tribunal competente, afirmando que “Nos va en ello la unidad y la democracia».
Produce también sonrojo el comportamiento de la UE en relación a lo que está perpetrando Sánchez, por mucho menos amenazó a los gobiernos de Hungría y Polonia, la diferencia es que Sánchez lleva en la solapa el pin de la Agenda 2030 y es camarada de los mandamases europeos. A la UE se le ve el plumero conforme pasan los años.