Pocos días despues de que el infame farsante que nos desgobierna organizase actos oficiales al cumplirse el 25 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco por la banda terrorista ETA, vuelve a escupir sobre las víctimas y sobre la sociedad española con el acercamiento al País Vasco y Navarra de once de los más sanguinarios terroristas de esa banda criminal.
El Ministerio del Interior, en complicidad con el gobierno vasco, ha organizado el traslado de esos nueve terroristas, dos irán a la prisión de Pamplona.
Conviene dejar claro, que ninguno de estos terroristas han colaborado con la Justicia para esclarecer los asesinatos de los que son responsables, ni tampoco se han arrepentido ni han perdido perdón a las víctimas, y pese a ello, estos once etarras, que arrastran a sus espaldas un reguero de sangre de 40 asesinatos, entre ellos, el del niño Fabio Moreno, son beneficiados por este Gobierno traidor.
Uno de los criminales agraciado es Juan Ramón Carasatorre Aldaz, quien asesinó a Gregorio Ordoñez.
La explicación es muy clara, Sánchez, se mantiene en La Moncloa gracias a los votos de EH Bildu, camaradas etarras de los asesinos, y para él todo vale con tal de ser presidente hasta el último minuto de la actual legislatura.
Con este acercamiento, más del 60% de los asesinos etarras cumplen condena cerca de sus familias. Y mientras tanto, muchas de las familias de las víctimas tienen que hacer miles de kilómetros para visitar las tumbas de sus seres queridos.
Qué razón tenían las principales asociaciones de víctimas y Vox cuando se negaron a asistir a los recientes actos oficiales por las víctimas convocados por quien hoy las traiciona por enésima vez.