El alcalde de Sevilla ha cometido un grave error. Juan Ignacio Zoido ha tratado de explicar lo que tiene difícil explicación. El hijo del alcalde, por muy brillante que sea, por mucha experiencia que tenga, nunca podía incorporarse, como ha hecho, a un bufete de abogados que hace labores de asesoramiento y auditoria en varias empresas municipales y organismos autónomos del ayuntamiento de Sevilla.
Zoido, en declaraciones a los medios, se ha mostrado «orgulloso» del carácter «trabajador» de su hijo, Juan Ignacio Zoido Alcázar, que ha iniciado el pasado mes de enero una relación laboral con el bufete de abogados Garrigues con un contrato «no de ejecutivo, sino en prácticas».
El contrato establece una jornada de trabajo en prácticas -como junior asistente- a tiempo completo con una duración de seis meses y 16 días, con un periodo de prueba de dos meses, y una retribución total de 28.000 euros brutos anuales, teniendo 30 días naturales de vacaciones.
«Entrará a las nueve de la mañana y saldrá a las once de la noche», ha asegurado Zoido, que ha añadido que su vástago «no es ningún hombre de negocios ni conseguidor, sino un estudiante que trabajará de lo que le encarguen en un despacho con más de cien abogados».
Son muchos los jóvenes que están en idénticas condiciones, que son hijos de ciudadanos normales, y que por supuesto siempre tendrán cerradas las puertas de un bufete de abogados del prestigio del de Garrigues. Trato de favor ha habido, lo que no sabemos es quien lo ha propiciado.
El alcalde de Sevilla nunca debió permitir que su hijo se incorporara a esa empresa, máxime cuando afirma que otros bufetes de prestigio y no relacionados con el ayuntamiento hispalense también quería ficharle. Juan Ignacio Zoido olvida “que no solo hay que serlo, también hay que parecerlo”.
Los ciudadanos se hacen preguntas sobre este caso, preguntas que probablemente nunca serán respondidas, ¿Zoido ha presionado a este bufete para que colocaran a su hijo a cambio de ofrecerles un trato preferencial? ¿El bufete, por iniciativa propia ha colocado al hijo del alcalde esperando compensaciones no pactadas previamente?
Lo que está claro es que la sombra de la duda planeará siempre sobre la cabeza del alcalde de Sevilla por este motivo.
Juan Ignacio Zoido puede decir que su hijo debe tener las mismas oportunidades laborales que el resto de ciudadanos. Yo le digo que debería ser, pero que no puede ser, ya que mientras la clase política, de la que el forma parte, siga tan desprestigiada y salpicada por continuos casos de corrupción, ningún familiar de un cargo público puede beneficiarse laboral o económicamente por ingresar en una empresa que tenga lazos con la administración de la que él forma parte. Así de claro.
En este asunto, la oposición tiene todo el derecho del mundo a pedir explicaciones, máxime cuando también se ha sabido la creación de un puesto ad hoc de subdirector del Real Alcázar de Sevilla, que ha ido para la esposa de uno de los socios de ese bufete». Al igual que en el último consejo de Mercasevilla se cambió el bufete por el que ha contratado al hijo de Zoido. También se sabe que el Bufete Garrigues aportó una cantidad importante para financiar la celebración de la Copas Davis.
Debemos recordar como no hace mucho que el Partido Popular y el propio Zoido ponían el grito en el cielo ante hechos parecidos protagonizados por el PSOE.
Son demasiadas casualidades, parecen piezas de un rompecabezas, el asunto debería investigarse. La ciudadanía merece conocer la verdad.
Ni acuso al alcalde de Sevilla ni dudo de la valía de su hijo. Solamente pido que se sepa la verdad. Desde mi punto de vista, el PP sería el más beneficiado si quedara el caso totalmente aclarado, ya que los ciudadanos vuelven a decir esa famosa frase de “mismos perros con distintos collares”, no creo que haga falta explicarla.
Creo que toda la vida van a haber enchufes, porque es natural y humano. Estando en cargos importantes se tiene que tener más cuidado porque es como más visible y público. Pero no nos engañemos, creo que a igual valía, siempre nos merece más confianza alguien del que tenemos referencias.Y hacer un favor….La vida es así.
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Efectivamente, lo que deben hacer es publicarlo, y que el proceso de selección haya sido el normal para todos los aspirantes a ingresar en esa franquicia de bufetes.Luz y taquígrafos, vaya.
Por el hecho de ser hijo del Alcalde de Sevilla, tampoco debe verse privado de oportunidades de empleo.