No hace demasiado tiempo, aparecieron en RRSS unos videos supuestamente comprometedores contra Trump, pese a demostrarse su falsedad, no los censuraron, demostrándose claramente que forman parte del consenso mundial progre.
Os cuento una curiosa historia, el hijo de Biden, llevó a reparar su portátil, no fue a recogerlo en el plazo establecido por la ley USA, y este, pasó automáticamente a ser propiedad del empresario. Cuando este hombre entró a ver su contenido, se encontró con archivos e imágenes repugnantes y hasta delictivas, y se dispuso a hacer negocio con ellas. Curiosamente, quienes las adquirieron, no las difundieron, se supone que, esas RRSS que van tan descaradamente contra Trump, nunca van a permitir la difusión de esos videos. Así entienden los progres la libertad, lo que vale contra el “enemigo” no vale contra los suyos.
Un reciente informe del Comité de Defensa Nacional del Senado, junto al Comité del Tesoro, vincula al hijo de Joe Biden, Hunter Biden, con empresarios rusos investigados por tráfico de personas. Además, su relación con una empresa ucraniana y otra china, lo ponen en el centro de un enorme caso de lavado de dinero a nivel mundial, tráfico de personas, prostitución de menores y a cientos de otros casos de corrupción en Rusia. Esta es la conclusión de una larga investigación sobre la relación entre el ex vicepresidente Joe Biden y su hijo, quien cuando su padre fue segundo de Obama, le facilitó y le permitió, le abrió a su hijo las puertas necesarias para que se enriqueciera realizando negocios corruptos y delictivos.