Vivimos un nuevo episodio de la gran tragedia de la política nacional. Pese a que casi todos dan por hecho que el PP ganará por mayoría absoluta las próximas elecciones generales, siempre existe la improbable posibilidad de que el PSOE recorte esa enorme distancia que les separa en intención de voto.
Ante esto, la reacción del PP es totalmente impropia de un partido nacional y que se supone defiende unos principios. Por si acaso no ganasen por mayoría absoluta empiezan a hacerle guiños a los nacionalistas catalanes de CiU, y esa es la gran tragedia de nuestra política, que un partido nacional “se baje los pantalones” para asegurarse el apoyo de los nacionalistas para llegar a la Moncloa. Aunque muchos estén acostumbrados a ello, yo me sigo rebelando.
Según ha publicado Europa Press, el portavoz del Partido Popular en el Parlamento Catalán, Enric Millo, ha asegurado el pasado martes estar dispuesto a hablar sobre la inclusión del adhesivo “CAT” en las matrículas de los vehículos catalanes.
En la actualidad, llevar el distintivo CAT en la matricula es ilegal, por lo que Guardia Civil y Guardia Urbana multan por ello en Cataluña.
Todos sabemos como piensan y como actúan los partidos nacionalistas, y por ello gozan de todo mi desprecio, lo que no es normal es que PP y PSOE cedan siempre ante ellos cuando necesitan sus apoyos para llegar al poder.
Alguien puede pensar que lo del CAT en las matrículas es algo menor, pero no es así, de seguir con esta política de cesión continua por parte de PP y PSOE, una política que dura ya más de tres décadas, pronto desaparecerá de Cataluña todo vestigio de españolidad.
Por lo visto en este caso, el PP tiene principios de quita y pon, y se está preparando el futuro próximo, por si acaso. Los políticos profesionales de PSOE y PP “tanto monta” quieren siempre seguir mamando de la ubre de la vaca. El problema es que la vaca es España y sus ubres a las que están aferrados somos nosotros, los ciudadanos. Y empezamos a estar hartos.