Siempre
he manifestado, que los ciudadanos tenemos sobrados motivos para
estar indignados con los que han hecho posible que nuestra sociedad
este sumida en esta profunda crisis, crisis económica, crisis
política, crisis nacional, y sobre todo, crisis de valores.
Todo
el que se manifieste pacificamente reclamando mas justicia, mas
libertad, mas igualdad y mas solidaridad, contará con mi apoyo. Pero
todo el que se manifieste violentamente contará con mi mas absoluto
rechazo, pues los problemas de nuestra democracia se solucionan con
mas democracia, y no rompiendo la convivencia.
Los
acontecimientos que tuvieron lugar la noche del pasado sábado en
Madrid una vez finalizadas las llamadas “Marchas por la Dignidad”,
dejan de manifiesto que de aquí en adelante cualquier manifestación
de protesta va a ser utilizada por grupos radicales como excusa para
desplegar toda su violencia, algo que puede perjudicar seriamente a
quienes ejercen el derecho de manifestarse.
Las
soluciones que necesita este país no las van a traer ni los
antisistema, ni los fascistas “antifascistas”, ni los proetarras,
ni los simpatizantes del PCEr, ni Izquierda Castellana, ni las
juventudes del Movimiento Nacional Gallego, pues toda esa “fauna”
representan ideas totalitarias fracasadas del todo incompatibles con
la sociedad a la que aspira la mayoría, una sociedad libre y
democrática.
Me
resulta muy triste ver a policías jugandose la vida, sencillamente
porque no pueden utilizar los medios necesarios para defenderse al
tener mandos políticos acomplejados. Ayer la violencia fue brutal
contra la policía y las imágenes que se vieron por TV deberían
avergonzarnos. El resultado fue de 67 policías heridos, uno de ellos
muy grave.
Lo
sorprendente es, que los partidos de la izquierda parlamentaria aún
no han condenado a los violentos, y es que Machado tenía mucha razón
cuando dijo, que en este país “de diez cabezas, nueve embisten y
una piensa”.