Con
el tiempo, casi todo se sabe, y los sevillanos vamos conociendo como
gobernaba la ciudad el socialista Monteseirín y su guardaespaldas
Torrijos (IU) .
Todo
ha quedado al descubierto, la Intervención del Ayuntamiento de
Sevilla tiene ya todos los números, Monteseirín y su cómplice se
dedicaban a hacer cosas que no podían pagar y le dejaban el marrón
a su sucesor, una roncha que alcanza hasta al suministro de agua.
Ningún
político puede esconder las deudas de la administración que dirige,
aparentar una gestión inmaculada antes de unas elecciones, y tras
ser derrotado, que apechugue el ganador con lo que se vaya
encontrando.
Tras
dos años y medio de gobierno del PP, aún no se conoce a ciencia
cierta cuantas facturas siguen escondidas, pues siguen apareciendo.
El
Interventor ha confirmado, que la información que dejó el anterior
equipo como legado es la estrictamente administrativa, y que la
información almacenada en las unidades compartidas de la intranet
municipal había sido borrada para ocultarla el máximo tiempo
posible. Esto fue posible, porque socialistas y comunistas nombraron
cargos de confianza para que los funcionarios municipales no pudieran
conocer lo que se tramaba y se cocía a fin de que la trampa se
hiciera realidad.
Monteseirín
y Torrijos, fueron nefastos, presumían de hacer muchas cosas pero
ninguna la pagaban, hasta el concierto de Maná en el estadio de la
Cartuja el 8 de julio de 2007 no se pagó y el grupo se fue a los
tribunales a denunciarlo.
Ahora
Zoido utiliza la misma táctica que Rajoy, se queja de la herencia
recibida. Es cierto que ha sido mala, pero que no quiera con ello
tapar sus errores e incumplimientos, que los hay y muchos.
