Adolf Hitler, siempre les
decía a sus enemigos internos algo que helaba la sangre: “Tú no piensas como
yo, pero tus hijos ya me pertenecen”. Y era cierto, mediante el adoctrinamiento
escolar lo había conseguido.
En la España de hoy en día,
una ministra del infame Gobierno de España, acaba de declarar que “Los hijos no
pertenecen a los padres”, defendiendo así que el Estado pueda a su antojo
moldear sus cerebros inculcándoles toda la basura ideológica de la izquierda.
El Gobierno ya ha amenazado a
la Consejería de Educación de la Región de Murcia con que si no retira el pin
parental los llevará a los tribunales, curioso comportamiento de quienes
quieren desjudicializar la política, aunque realmente solo quieren hacerlo para
darle impunidad a los delincuentes con los que Sánchez pactó su investidura.
Este Gobierno se opone, a que
los padres den su autorización expresa para que este pueda participar en
actividades organizadas por el centro educativo, cuando tengan contenido que
afecte a cuestiones morales, sexuales o de conciencia. Para Sánchez y su banda,
los padres no tienen derecho a estar informados de la porquería que le quieren
meter a sus hijos en el cerebro en asuntos como ideología de género, feminismo
y educación afectivo-sexual.
Vox ha tenido el acierto de
abrir este debate, por una parte, estamos los que pensamos que los padres
tienen derecho a que sus hijos sean educados según sus convicciones, y por otra,
socialistas y comunistas, esa izquierda totalitaria que siempre atenta contra
los auténticos derechos y libertades, en este caso de los padres.
