Juanma Moreno ha protagonizado un espectáculo que debe ser analizado con detenimiento, pues su show en compañía del andalucista, Alejandro Rojas Marcos, debería ser recordado, pues no tiene desperdicio. El PP cometió ayer el error de siempre, pues querer representar a todos, aunque piensen distinto, es imposible. Incluso se atrevió ayer Juanma Moreno a hablar de transversalidad, término que solo se atrevió a utilizar en su día Rosa Díez en su proyecto de UPyD con bastantes más argumentos que él.
Cuando a la derecha del PSOE solo estaba el PP, es lógico que pretendiera representar desde el centro izquierda hasta la extrema derecha, pero hoy en día, las cosas han cambiado y personalmente creo que ni ellos mismos saben en que lugar del espectro político están.
El PP-A se declara andalucista y decide que el 4 de diciembre sea el Día de la bandera de Andalucía. Recordemos que ese día de 1977 la izquierda nacionalista andaluza se manifestó para pedir ser una autonomía de primera y aunque ahora se oculte, para pedir un referéndum de independencia. También Juanma Moreno ha reivindicado el legado de Blas Infante del que dijo que le «debemos muchas cosas», a ese antiespañol y anticristiano de la misma calaña que Sabino Arana. Incluso se ha atrevido nuestro presidente a decir que “cree en el poder andaluz”, que Andalucía, tiene que tener poder y que los andaluces tienen que estar «empoderados», supongo que utiliza este lenguaje podemita para también pescar en ese caladero.
Este Partido Popular, no solo acata el consenso progre, además, rinde homenaje a los iconos de los antiespañoles y hasta utiliza su lenguaje. Y todo para que te voten esos que jamás moverán un dedo en pos de nuestra patria común, España.
Rosa dijo en un acto celebrado en Sevilla que era transversal, pero que no se votara contra un partido/partidos, que se votaran programas y se comprobara su cumplimiento. A día de hoy parece que VOX cumple, luego le votaré.