El
Hospital de Ronda, llevaba desde 2008 construyéndose, cuando su
apertura estaba programada para 2010. En enero, el Servicio Andaluz
de Salud, para apuntarse un tanto ante el descontento sanitario
existente, decidió abrirlo, y Susana Díaz lo dio por inaugurado a
sabiendas de que estaba por terminar.
Pese
a que la Junta de Andalucía ha proclamado que este hospital está ya
a pleno rendimiento, sus deficiencias están provocando situaciones
grotescas, inauditas, incompatibles con un país serio.
Aunque
os cueste trabajo creeros lo que os voy a contar, os aseguro que es
verdad, y es que los traslados dentro del propio centro sanitario se
tienen que hacer por el exterior y en ambulancia, ya que en los
ascensores existentes que conectan la planta baja con el resto de
pisos del hospital, ¡atención! no caben las camas.
Eso
sí, muchos ascensores, escaleras eléctricas y convencionales, pero
curiosamente, de lo más importante se olvidó el SAS, el “cerebro”
socialista que diseñó el hospital olvidó colocar un ascensor con
capacidad suficiente para trasladar pacientes encamados. Como no creo
que se le pidan responsabilidades a nadie, al que lo diseñó se le
debería dar un premio a la incompetencia.
La
triste realidad, es que los pacientes que no puedan moverse y que
solo puedan hacerlo encamados, hay que trasladarlos en ambulancia de
una puerta a otra en trayectos de pocos metros, algo ridículo.
Pero
este hospital, desde su inauguración, ha padecido un rosario de
deficiencias, pues carece de un acceso seguro para peatones y hay
quejas por la falta de previsión a la hora de conectar con el
transporte público.
La
corrupta Junta de Andalucía, la inepta Junta de Andalucía, se
supera día a día, esto no sucedía ni en el “Camarote de los
Hermanos Marx”.
Contrasta la desastrosa gestión política de la Sanidad en Andalucía, con los excelentes profesionales con los que cuenta.
