Las recientes declaraciones de Yolanda Díaz en las que hablaba de la plurinacionalidad y de su voluntad de que en el Congreso «se pueda hablar en las lenguas cooficiales» haciéndole así un guiño a la jauría separatista cuyo voto necesitan en una probable investidura para volver a hacer presidente al infame de Sánchez, no es una intentona nueva, pues pertenece a un plan en el que están implicados todos los actuales enemigos internos de España, separatistas catalanes, vascos y gallegos, comunistas y unos socialistas que desde que se echaron al monte, abandonaron el constitucionalismo y reman siempre contra los intereses de España y los españoles.
En un contexto en el que los escolares no pueden estudiar en su idioma, en español, en Cataluña, Galicia y el País Vasco, entendiendo que, a partir de ahora, en Baleares y en Valencia, tras el acuerdo PP-Vox, se revierta la situación, resultan insultantes las palabras de Yolanda Díaz, es una hipócrita. En esas CCAA se están pisoteando los derechos de las familias y esta tipa, lo único que pretende es en ceder de nuevo con tal de mantenerse en el poder.
El objetivo de los españoles demócratas debe ser muy claro, que haya libertad de elección de lengua en toda España, desde el primer día que va el niño al colegio hasta que se va, porque el bilingüismo es bueno si es voluntario. Y no podemos olvidar, que se debe de conseguir que cuando se vaya a un sitio oficial puedas hablar en español y hacer los trámites administrativos en nuestro idioma común.
Fuera de España pocos lo entienden, tenemos una lengua que permite que nos entendamos todos, una de las grandes lenguas del planeta ¿por qué vamos a prescindir de ella?
Pretender que el Congreso de los Diputados se convierta en una Torre de Babel, donde pese a que todos se entienden en un idioma se opta por el pinganillo y la costosa traducción simultánea, es un claro síntoma de grave degradación de un sistema democrático al que llegó el pueblo español convencido pero que conforme pasa el tiempo puede convertirse en un sistema fallido, algo que sucede cuando el estado de Derecho no está en vigor en todo el territorio nacional, al vulnerarse a diario los derechos y las libertades de los ciudadanos españoles.