“La Secta” emitió una
entrevista que le hizo Jordi Évole al golpista Oriol Junqueras en la cárcel de
Lledoners. Una entrevista inconcebible en cualquier país occidental y
democrático de este mundo. El Tribunal Supremo condenó a Oriol Junqueras por el
referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, por ello, Junqueras es un
delincuente condenado por sedición, y en cualquier país libre de nuestro
entorno, ni el Estado hubiese permitido la entrevista, ni ningún medio la
habría realizado.
“La Secta” en general y Jordi
Évole en particular, son un medio y un periodista, que han demostrado
sobradamente que carecen de escrúpulos y que se ponen siempre al servicio de
quienes quieren lo peor para España.
El supuesto enfrentamiento
que mantuvieron ambos en relación a si en las elecciones del 2015 los
independentistas eran mayoría, era una simple cortina de humo, su coartada ante
las seguras críticas.
A los condenados por graves
delitos, y ser condenado por querer destruir la unidad nacional, es de los más
graves, se les debe condenar al olvido hasta que tras cumplir su pena vuelvan a
ser libres y decidan qué es lo que quieren hacer. Si como ha asegurado
Junqueras, volverá a delinquir, el Estado deberá estar atento, y si así lo
repitiese, asegurarse de que este sedicioso se pudra en prisión. Con los que
quieren matar a nuestra segunda madre, España, no hay que tener piedad.
