La aprobación de la Ley Celaá, supone una muy mala noticia para las familias más modestas, pues siempre han querido, que sus hijos mediante el estudio consigan ascender el máximo de pisos posibles mediante ese ascensor social que les proporcionaba la Educación. Desde ahora, eso ya no será así, pues la falta de competencia, la marginación del español, el adoctrinamiento, y la rebaja del estudio y del esfuerzo, creará un muro infranqueable entre los hijos de las clases medias y trabajadoras, y los hijos de las clases altas, esa minoría privilegiada que podrá permitirse ir a la enseñanza privada.
El Gobierno social-comunista que padecemos, con su nueva ley de Educación, consagra la demolición de la educación concertada, en diez años desaparecerán los centros de educación especial, deroga la obligatoriedad de utilizar en la enseñanza el español como lengua vehicular, diseña la progresiva erradicación dela religión, e implanta la ley del mínimo esfuerzo, pudiendo pasar de curso con asignaturas suspendidas y sin un mínimo de nivel de conocimientos.
Pero lo más importante de todo, es que esta ley arrebata a los padres la libertad de qué educación quieren para sus hijos, pública, concertada, o privada, si se la pueden permitir, mixta o diferenciada. Ahora, o tienes la suerte de pertenecer a una familia con una renta alta, o tus padres se verán obligados a llevarte a una de sus “madrasas” donde te lavarán durante años el cerebro para que cuando finalices tus estudios, seas un votante de izquierdas, por ello, los padres debemos contraprogramar a nuestros hijos en casa, sacarles el veneno que les han inyectado en el colegio.
Este Gobierno, está empeñado en enfrentar a media España contra la otra media, radicalizar la sociedad mediante la Enseñanza en vez de buscar puntos de encuentro para que, de esa manera, la enseñanza sea útil. El mismo día en que se publique en el BOE, la oposición debe llevarla ante el TC para que sea impugnada, pues esta ley tiene trazas de inconstitucionalidad desde sus propios pilares.
Esta Ley es solo el principio, después vendrá la de eutanasia, otra vuelta de tuerca al aborto libre, la restricción a la libertad religiosa, diversas libertades inexistentes e inventadas, el control fiscal del ciudadano, el intervencionismo asfixiante y la reescritura de la historia. Esto hay que pararlo YA.