Las declaraciones de Borja Sémper, portavoz de campaña del Partido Popular para las próximas elecciones locales y autonómicas, sobre Vox, que publicó ayer La Vanguardia, están plagadas de burdas mentiras y muestran la desesperación de un partido incapaz de explicar a sus votantes su deriva socialdemócrata, izquierdista.
Sémper afirmó que el PP es adversario de Vox «desde su fundación», y resume las diferencias entre ambos partidos afirmando que la manera de interpretar la libertad sexual es diferente, mucho más amplia, al igual que la igualdad entre hombres y mujeres; que Vox en economía es autárquico; el papel de España en el mundo. Y dijo “Oigo delirios hablando de Soros, casi de conspiraciones judeomasónicas globales».
Es natural que diga que el PP interpreta de forma diferente la libertad sexual, ya que su partido ha hecho suya la ideología de género, el aborto y los perversos conceptos sobre la sexualidad y sus consecuencias. También ha demostrado Sémper ser muy torpe al hacer referencia a la igualdad entre hombres y mujeres teniendo en cuenta que el PP votó a favor de la Ley de Violencia de Género, que liquidó la igualdad ante la ley, estableciendo penas diferentes para ciertos delitos en función del sexo del autor.
Decir que Vox es «autárquico» es mentir descaradamente, pues Vox nunca ha propuesto la autarquía en el plano económico. Leyendo el programa económico de Vox, uno se dá cuenta rápidamente que es más liberal que el PP, partido que en gran medida ha asumido las tesis económicas socialdemócratas del PSOE, como ejemplo aquellas subidas masivas de impuestos del nefasto gobierno de Rajoy.
Y lo de las «conspiraciones judeomasónicas globales», dando a entender que Vox es un partido antisemita, es directamente difamar. Ya que Vox no ha hecho nunca ninguna declaración antijudía, siempre ha denunciado abiertamente el antisemitismo en el Congreso de los Diputados, demostrando su afecto a la comunidad judía y apoyando al Estado de Israel contra el terrorismo de Hamás, recibiendo por ello ataques de grupos antisemitas.
Recurrir a la mentira como lo hizo ayer Sémper es algo que retrata al PP de Feijóo y lo sitúa como un partido sin principios. Aquí la pregusta es ¿miente sobre Vox para intentar quitarle votos? O de esta manera intenta blanquear preventivamente un pacto postelectoral con el PSOE.
Recordemos que, a finales de enero, Feijóo no contempló un posible pacto con Vox, pero no descartó «pactar con el PSOE». Y que unos días después, la secretaria general del PP Cuca Gamarra dijo que se siente «más lejos de Vox que del PSOE». La pregunta es si los votantes del PP también pasarían por ese aro pese a que los bombardearan con el mensaje de que hay que evitar que los “ultras” de Vox tengan la llave de la gobernabilidad.
Se dicen rivales, pero no es más que un paripé del PP para seguir captando votos de derechas y usarlos para mantener las leyes ideológicas de la izquierda, como hizo Rajoy cuando tuvo una mayoría absoluta que le permitía derogarlas.