Poco a poco vamos conociendo el plan de Sánchez para no perder las próximas elecciones, simplemente, no presentándose. Por ello, nuestro presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, anunció este jueves en Nueva York que presentará su candidatura para presidir la Internacional Socialista en el Congreso que esta formación celebrará en Madrid del 24 al 27 de noviembre.
La Internacional Socialista es una organización, con cierto nombre, pero absolutamente inútil, cuya misión supuestamente es la de reunirse para entablar consensos sobre políticas socialdemócratas que puedan ser aplicadas mundialmente. Sánchez vende ya que su objetivo es “el de modernizar esta organización y conseguir nuevas metas en materia de igualdad, cambio climático, economía justa y defensa de la democracia”.
Sánchez dejaría a otro de candidato para perder y el, si consigue presidir la Internacional Socialista, aguantaría en ella unos años con la intención de volver como salvador de su partido e intentar volver al poder para repetir la historia, que no es otra, que la de volver a arruinarnos.
¿Y como se podría impedir eso? Pues desmontando todo el marco legislativo creado desde Zapatero y sustituir todas esas leyes por otras. Aunque yo personalmente, tengo serias dudas de que Feijóo tenga agallas para hacerlo, a no ser que su compañero natural de una posible coalición de gobierno le ayude a decidirse.