El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP) organizará un pleno extraordinario para reprobar a Javier Ortega Smith, concejal de Vox, a petición de la izquierda y la extrema izquierda, una reprobación que se apoya en un bulo difundido por ese partido comunista denominado, Más Madrid, afirmando que Ortega había agredido a uno de sus concejales, una agresión que no existió, como ha quedado plasmado claramente en un video. Almeida lo anunció el mismo día en el que Pedro Sánchez le regaló la alcaldía de Pamplona a EH Bildu. Para el PP parece que el enemigo a batir son los de Abascal, craso error.
Recordemos que hace un año, Almeida ya se alió con Más Madrid para rechazar las enmiendas de Vox a los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid, para después quejarse de que Vox no apoyara esos presupuestos.
La paradoja es que hace un mes, el 28 de noviembre, el ayuntamiento de Madrid votó una iniciativa de Vox para reprobar a Pedro Sánchez por el golpe de los socialistas al Estado de Derecho con su pacto con el prófugo Puigdemont. A diferencia de lo que pretende hacer ahora, entonces el PP no apoyó esa reprobación y se abstuvo, una posición que Vox criticó duramente, acusando al PP de ser «cómplice» de Sánchez.
Cuando la mayoría de los españoles tienen muy claro que debería existir un frente político común que se opusiera con firmeza a Sánchez y a todos sus cómplices, frente que necesariamente pasaría por el entendimiento entre PP y Vox, desde los de Feijóo solo se producen ataques contra Vox y un incomprensible e innecesario conchaveo con la izquierda, toda ella ya radical, sobre todo, en los ayuntamientos, aprovechando cualquier oportunidad para unirse a socialistas y comunistas en ese claro cordón sanitario contra los de Abascal. Los populares tienen muy mala memoria, parecen haber olvidado cuando la izquierda se lo hacía a ellos. El PP no se cansa de demostrar que es un partido invotable para todos aquellos que quieran apoyar una oposición real al socialismo.