La Comunidad de Madrid inauguró ayer un nuevo hospital público, el “Enfermera Isabel Zendal”, destinado a acoger a enfermos de Covid-19. Se trata del primer centro sanitario contra pandemias de Europa. Su objetivo, es el de descongestionar a otros hospitales para que pacientes con dolencias diferentes, o incluso de otras CCAA, puedan ser atendidos en las mejores condiciones posibles.
Hasta ahí todo bien, pero lo curioso fue, que la izquierda, en vez de alegrarse de que Madrid disponga de un centro de referencia a nivel europeo, montó en cólera, y demostró, que para ellos la Sanidad es una causa estrictamente ideológica. Estaban invitados a la inauguración, y tanto el Gobierno, como el PSOE, como Podemos, y sus respectivos sindicatos, no solo no acudieron, si no que se dedicaron a gritar en la calle soflamas infundadas y sectarias. Como pretenden desalojar a la derecha del poder madrileño tras 25 años, son capaces hasta de ideologizar un virus.
Ahora resulta que, los que siempre han defendido la Sanidad pública, ya no la defienden si el hospital en cuestión lo hace realidad la derecha. Resultaba patético ver a un muy reducido grupo de supuestos sanitarios jaleados por los cuatro sindicalistas a sueldo de siempre.
Ayer parecía que, Isabel Díaz Ayuso, tenía que pedir perdón por haberse atrevido a hacer realidad un gran hospital público, y lo ha hecho, siendo consciente de que diferentes cuestiones organizativas y laborales van a tener que ser mejoradas, en cambio, para la izquierda, al “sicario” embustero de Fernando Simón lo han convertido en un icono incontestable. Las alimañas socialistas y comunistas no cejan en su destructivo empeño.