Madrid lo ha conseguido, ya está por debajo de todos los umbrales que estableció el Ministerio de Sanidad para confinarla forzosamente. Moncloa definió tres criterios que Madrid sobrepasaba con creces en ese momento: incidencia acumulada de más de 500 casos por cada 100.000 habitantes, una positividad en los test, superior al 10% y una ocupación de plazas UCI por pacientes Covid por encima del 35%. Tras los descensos en las UCI, el último indicador que faltaba, la Comunidad ya ha superado todos ellos, y la prensa internacional ya habla del “milagro de Madrid”, que se ha colocado como la gran capital europea con menor riesgo de contagio. La magnífica gestión de Ayuso y su gobierno, se han impuesto al sectarismo de Sánchez y los suyos.
El pasado 30 de septiembre, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud convocó telemáticamente a todos los consejeros de Sanidad de las comunidades con un sólo asunto sobre la mesa: Madrid. El avance de los contagios -pese a que los datos mostraban que el descenso ya había comenzado- era grave y el Gobierno de Pedro Sánchez buscaba entonces confinar Madrid sin contar con el criterio de la propia Comunidad, que se mostró en contra de una medida tan drástica y que podía restar efectividad a su modelo de restricciones quirúrgicas, como así ocurrió. Este órgano colegiado dependiente de Sanidad, confinó Madrid, y a los pocos días, el TSJM tumbó esa medida.
Se podría decir, que Madrid entró en la UCI el pasado mes de septiembre, pasó a planta en octubre y ahora, en noviembre, prácticamente se puede considerar que está cerca de recibir el alta médica. La situación epidemiológica de la Comunidad ha dado un vuelco espectacular, y por ello, la prensa extranjera, reconoce a nuestra capital como la gran capital europea con menor tasa de infecciones. Y lo más curioso, bares y restaurantes funcionan, y están a rebosar. Y mi gran duda ¿lo que funciona, por qué no se copia?