Nicolás Maduro, culminó ayer
su farsa electoral para crear esa asamblea constituyente que sustituya a la
elegida democráticamente por el pueblo venezolano. Maduro ya está totalmente
instalado en la ilegalidad, pues pretende dar su golpe de mano con apenas un 12%
de votantes, muchos de ellos, funcionarios obligados a votar para no sufrir
represalias, y la calle incendiada por un pueblo que pide libertad frente a los
matones del régimen.
Con una total desfachatez,
Maduro le ha impedido a los periodistas que se acerquen a menos de 500 metros
de cualquier colegio electoral, evidentemente quería que no se informase de la
verdad de unos colegios electorales vacíos, de un pueblo que le ha dado
definitivamente la espalda.
Maduro está completamente
deslegitimado para seguir al frente de Venezuela, para seguir de inquilino en el
Palacio de Miraflores. Su brutal represión ha derramado ya demasiada sangre
venezolana. Y todo para mantener en el poder a alguien que más pronto que tarde
será expulsado de él, y esperemos que juzgado y condenado por los crímenes que
ha cometido.
Cuando alguien llega al
poder, no puede pretender cambiar las reglas del juego para perpetuarse en él,
y lo que indigna es, que lo pretende tras haber destruido su economía y haber
ejercido una brutal e injustificable represión contra su propio pueblo.
Resulta inadmisible, que
cuando se practica el crimen de Estado como norma, la comunidad internacional
aún no se haya decidido a actuar. Hay fundados rumores, de que las fuerzas
represoras de Maduro cuentan ya con apoyo sobre el terreno de fuerzas especiales
cubanas, norcoreanas y chinas, algo que demuestra dos cosas, que Maduro está
dispuesto a luchar hasta el final, y que las dictaduras comunistas que quedan
sobre la faz de la tierra, están dispuestas a ayudarle y evitar así que el
pueblo venezolano consiga su ansiada libertad.
Afortunadamente, Podemos, aún
no cuenta con ejército propio, pues de lo contrario, seguro que sus boinas
moradas también colaborarían con los sicarios del régimen en segar vidas de
buenos venezolanos. Y que conste, que lo digo sin la más mínima acritud, pero
como no iban a ayudar a ese, su amado y admirado régimen bolivariano, esa
brutal dictadura.
