El arzobispo de Barcelona, Juan
José Omella, protector de los curas independentistas, ha sido elegido por los
obispos, como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. Hablamos
de alguien que mantiene unas excelentes relaciones con la clase política.
Juan José Omella, es un
cardenal que se jacta de gozar de la confianza del “kirchnerista” que habita el
Vaticano. Omella, siempre ha preferido relacionarse con esa parte de la Iglesia
catalana más separatista y poco, muy poco, se le ha visto por los barrios de la
periferia de su diócesis, allí donde la Iglesia está más viva y es menos “amarilla”
gracias a la contribución de las nuevas hornadas de emigrantes de origen hispanoamericano.
Desde su llegada a Barcelona
a finales de 2015 ha cultivado unas excelentes relaciones con la clase
política, lo que le llevó en plena crisis por el golpe de Estado separatista a
ofrecer sus servicios de mediador a favor del independentismo, la corriente
mayoritaria entre los curas de las principales parroquias. Como ocurría con su
antecesor, Barcelona sigue siendo una diócesis de esteladas que da la espalda a la mayoría de los fieles, a
los fieles no separatistas, toda una canallada anticristiana.
Juan José Omella es amigo
personal de Oriol Junqueras, el político golpista que ha hecho del catolicismo
una práctica de postureo. Era considerado el candidato del Vaticano y de
Moncloa, ahora, los católicos españoles en general, y los catalanes en
particular, tenemos como presidente de nuestra Conferencia Episcopal, a lo peor
de lo peor, mal va nuestra Iglesia.

Que asco