Se acaba de conocer la intención de Pedro Sánchez de asistir el próximo día 10 al acto organizado por el Ayuntamiento de Ermua en homenaje al concejal asesinado por ETA Miguel Ángel Blanco 25 años después del brutal atentado.
La noticia ha provocado estupor en parte de los colectivos de víctimas. Dignidad y Justicia y la AVT no estarán pese a la asistencia del Rey, debido a que el Gobierno de Sánchez es socio de EH Bildu, partido político heredero de ETA que hace escasas fechas se negó en Pamplona a condenar el vil asesinato de Miguel Ángel Blanco.
Recordemos que esta misma semana se ha suscrito el pacto sobre la Ley de Memoria Histórica del PSOE con EH Bildu, que supone asumir parte de los postulados de los proetarras.
En un comunicado, Dignidad y Justicia (DyJ) ha anunciado que no participará en este acto para no coincidir con Sánchez. «Acerca a ‘Txapote'», señala en referencia al etarra condenado como autor material del atentado, «y acude al homenaje a Miguel Ángel Blanco; eso es de hipócritas, de Judas», ha indicado Daniel Portero, presidente de la asociación. «La presencia de Pedro Sánchez, un presidente que se apoya en los herederos de ETA para gobernar, es una humillación a las víctimas del terrorismo», ha añadido Portero, que recuerda que a Miguel Ángel Blanco lo asesinaron porque el Gobierno de José María Aznar se negó a la pretensión de la banda terrorista de acercar a sus presos al País Vasco.
Mientras, fuentes de la AVT han adelantado su rechazo a las políticas de Sánchez. «No se puede homenajear a las víctimas del terrorismo y gobernar con el apoyo de los que son los herederos del brazo institucional de ETA», defendieron.
Cuando parecía imposible que un presidente superara a Zapatero en iniquidad, el infame de Pedro Sánchez lo ha conseguido con holgura.