Pedro Sánchez ha sido
elegido por la militancia socialista como nuevo líder del partido, y lo han
hecho de forma masiva. Le ha sacado a Eduardo Madina la friolera de 13 puntos.
Tras conocerse los
resultados, Pedro Sánchez afirmó que “quiere cambiar el PSOE para cambiar
después España”, ofreciendo a continuación a sus rivales y a todos sus
compañeros un congreso de unidad para empezar a trabajar en un “proyecto
ganador”.
Nadie puede dejar de
reconocer que el PSOE ha realizado un ejercicio de transparencia eligiendo por
primera vez, con el voto director de los militantes, a su secretario general.
La democracia interna es un tsunami ya imparable, y dudo, que el Partido Popular,
tan reticente a aplicarla, pueda sustraerse a ella.
Sánchez ha tenido un
discurso de renovación en donde apostaba por políticas de izquierdas, dando a
entender que se acabó eso de que la ejecutiva se sitúe en posiciones menos de
izquierdas que la propia militancia. También se ha comprometido en defender el
Estado del bienestar que aún nos queda, y eso me gusta.
Nada ha dicho de apostar o
no por alianzas contra natura, de esas que tanto daño le han hecho al PSOE,
hablo de haber participado en el tripartido catalán, o de una futura y posible
aunque muy peligrosa alianza, con IU y Podemos.
De todas formas, no creo
que esta elección aporte nada importante a los grandes problemas de nuestro
degradado sistema político. Pedro Sánchez llega simplemente para que su partido
se recupere electoralmente, pero no para regenerar ni nuestra sociedad ni
nuestra democracia. Ni él va a acabar con los privilegios de la “casta”, ni por
supuesto va a impulsar los grandes cambios que necesita nuestra sociedad.
Por lo tanto, muchos de los
suyos, desesperados, se decantaran por el voto-lapa, ese que recibe el partido
de Pablo Iglesias. Ellos dicen, si yo no tengo presente ni futuro pues que
tampoco lo tenga esta sociedad injusta. A ellos les da igual las propuestas
irrealizables. Mientras que unos pocos le sigan apretando las tuercas a la
mayoría, mientras unos pocos se lo lleven casi todo y no permitan vivir
dignamente a los demás, esto no mejorará ¿Pedro Sánchez va a evitar eso? No lo
creo.
