Nos decía Sánchez no hace
mucho, que era urgente formar gobierno, que había once millones de pobres,
millones de trabajadores en condiciones de precariedad, y otras muchas cosas.
Ha sido sacar adelante la investidura, y se acabaron las prisas.
Sánchez pretende que, en
estos primeros días, el liderazgo sea solo suyo, sin compartirlo con su
vicepresidente comunista. Nos dice que, en pocos días se hará realidad esa
extraña fórmula de “dos gobiernos en uno”, con diferentes estructuras de
gobierno, la del PSOE, la de Podemos, la propia de La Moncloa, y otra, para
arbitrar y mediar en los seguros desencuentros. Aquí, nadie se fía de nadie.
A partir de ahora, cada vez
que habrá la boca un ministro comunista de Podemos, lío asegurado, a no ser que
el asunto haya sido aprobado previamente en Consejo de Ministros.
Hasta ERC se atreve a acosar
a Sánchez, ya le ha reclamado que retire todas las causas judiciales que se
siguen contra los independentistas por haber vulnerado la Ley, y claro está, la
inmediata puesta en marcha de la mesa bilateral que aborde la consulta de la autodeterminación.
El Rey lo clavó cuando le dijo a Sánchez, en relación al acto de su promesa del
cargo “rápido, simple y sin dolor…..El dolor viene después”. Mientras que
Iglesias, alardea de sus ministros, los separatistas, continúan pertinaces exigiendo
lo pactado, impunidad para la secesión.
Y el ejemplo sublime de la
asquerosa política que sufrimos, Susana Díaz, el socialismo andaluz, apoya todo
lo contrario que apoyaba, renuncia defender la unidad nacional y el equilibrio
territorial, y apoya las tesis de Sánchez, esas mismas por las que le echaron
en 2016 ellos mismos. Parece evidente, que Susana y los suyos, pretenden
perpetuarse en sus cargos y sus sueldos, aún a costa de condenar a Andalucía a
la desigualdad, de postergar a Andalucía a costa de que Sánchez beneficie a las
CCAA que le han llevado al poder.
Tiempos malos le esperan a
España y a los españoles. Los pueblos tienen lo que se merecen, si se opta por
votar a bandidos, hay que apechugar con ello.
