El CIS de Sánchez, el No-Do
del siglo XXI, vuelve a ofrecernos un nuevo capítulo en el que el Gobierno lo sigue
utilizando de forma obscena para manipular a la opinión pública con el fin de
difuminar la horrenda y criminal gestión, de Sánchez y su Gobierno, en la
crisis sanitaria que sufrimos.
Que el CIS pregunte a los
españoles, si conviene imponer la censura informativa a los medios de
comunicación, es una clara muestra de ello. No solo nos enfrentamos ante una
descomunal crisis sanitaria y económica nunca vividas desde nuestra guerra, nos
enfrentamos ante un claro ejemplo de pervertir las libertades y de crear las
condiciones para imponer un régimen autoritario.
Fruto de la incompetencia de
Sánchez y los suyos, comunistas incluidos, España se ha convertido en el país
con mayor mortalidad por cada millón de habitantes, y para que esto no se sepa,
pretenden, que no se difunda esa información veraz que ellos quieren meter en
el mismo saco de los bulos. Pretenden que la información “oficial” sobre la
pandemia, sea sagrada y no pueda ser discutida, o lo que es lo mismo, pretenden
que sus mentiras sean la indiscutible verdad oficial.
Lo que han conseguido ya en
RRSS, encargando a las dos empresas de los radicales de La Sexta que ejerzan de
censores de todo lo que se publica, ahora quieren ampliarlo a todos los medios
de comunicación.
Desde la Transición, nunca
peligraron tanto nuestras libertades. Además, es que era lógico, para que los
comunistas lleguen a un Gobierno de una nación occidental, es imprescindible un
tonto útil, un traidor que les abra la puerta y permita entrar al “Caballo de
Troya” comunista. Ese traidor se llama Pedro Sánchez.
