El borrador del nuevo
Estatuto que presentan en el Parlamento vasco los separatistas del PNV y resto
de fauna nacionalista, es lo que se esperaba, un nuevo intento de expulsar a
todo lo que huela a español para que, de hecho, el estado de Derecho no esté en
vigor en esa región española.
Pretenden dividir a quienes
vivan en esas tres provincias en dos grupos, el de los ciudadanos vascos, por
una parte, y el resto por otra. Los componentes del primer grupo, disfrutarían
de todos los derechos y libertades, y los del segundo, no. Parece evidente que,
al PNV, eso de una sociedad de ciudadanos libres e iguales, como que no le mola
demasiado.
Si a lo dicho anteriormente
le unimos, la absoluta imposición del euskera a costa de expulsar al español,
lo que impediría que gente de otros lugares de España fuese allí a trabajar,
entendemos, que lo que quieren estos separatistas es volver a una sociedad
tribal mediante el aislamiento.
El cobarde nacionalismo
vasco, aprovechando la estela del separatismo catalán, incluye en este
proyecto, la autodeterminación y el inexistente derecho a decidir, así como,
prepara la anexión de Navarra. Eso sí, insiste en eso que ellos llaman,
relación bilateral “de tú a tú” con España, y por supuesto, que todo tiene que
estar pactado con el Estado.
El nacionalismo separatista
vasco del PNV sabe que para ir consiguiendo cosas solo tiene que encontrar a un
“Sánchez” cualquiera al que le hagan falta sus votos para llegar al poder o
mantenerse en él, algo que PP y PSOE siempre han hecho y son los culpables de
lo que ahora ocurre en Cataluña y en el País Vasco.
