Gracias a que Vox gobierna con el PP en varias CCAA, están cambiando muchas cosas, parece que la valentía se contagia. Una de ellas, es la de sustituir las sectarias leyes de Memoria Histórica impulsadas por la izquierda a imagen y semejanza de la ley nacional por una ley de Concordia que solo busca resarcir a todas las víctimas, las de uno y las del otro bando, tanto del periodo republicano como las de nuestra Guerra Civil, ya que las leyes de memoria democrática aprobadas por la izquierda sólo tienen en cuenta a las víctimas del bando republicano, a sus víctimas, lo que supone una auténtica deslegitimación de la Transición. La iniciativa, fue presentada por ambos partidos en Aragón el pasado 20 de noviembre, aniversario de la muerte de Franco y trata de enmendar la visión partidista y falsa de la historia, una visión que la izquierda ha oficializado.
Estas leyes, impulsadas por Vox y apoyadas por el PP, son jurídicamente intachables, pues los diferentes gobiernos autonómicos pueden derogar las leyes regionales que consideren oportunas y si el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, está muy enfadado por ello, pues como se dice por aquí abajo ¡que se eche agua! Dice que ha encargado un informe jurídico para impugnar la norma de Aragón ante el Tribunal Constitucional, pero que antes se sentará a negociar con el Gobierno de Azcón para intentar llegar a un acuerdo y evitar imponer el recurso. Y lo quiere hacer, convocando una comisión bilateral sobre la Ley de Memoria Democrática. El gobierno aragonés ya ha dicho que no acepta dicha comisión. Es curioso que el Gobierno más inconstitucional de nuestra democracia amenace con ir al TC, se me olvidaba, lo tiene colonizado.
Es evidente que un gobierno regional puede derogar leyes regionales, por lo que estamos ante una farsa instrumentalizada por el PSOE, con el objetivo de intentar enmascarar la Ley de Amnistía, la incapacidad de aprobar un presupuesto y su podredumbre por corrupción, ante el comienzo de un ciclo electoral que pinta muy mal para ellos. Sánchez recurre a lo de siempre, al franquismo para intentar escabullirse de los problemas a los que debe hacer frente.
Parece que las amenazas del Gobierno no surten efecto y tanto Aragón, como la Comunidad Valenciana y Castilla y León no darán marcha atrás en la derogación de las leyes de Memoria Histórica de carácter autonómico, y que sustituirán por una Ley de Concordia. No olvidemos, que Vox es el principal impulsor de derogar estas normas, cambios que ha impuesto como condición en todos los pactos firmados con el PP, tanto de gobierno como de legislatura.
La gran pregunta es, porqué en las CCAA donde el PP gobierna en solitario con mayoría absoluta, como Andalucía, Madrid o Galicia, no hace lo mismo, ya que es evidente el apoyo abrumador de sus votantes para que, de una vez por todas, fulminen todas las leyes, llámense de Memoria Histórica o de Memoria Democrática y sean sustituidas por la de Concordia y de esa manera se haga verdadera “Justicia Histórica”.