Lo dicho por Mariano Rajoy
en la rueda de prensa tras el último Consejo de Ministros de 2014 es para ser
analizado con detenimiento, pues nos indica, el alarmante nivel de deterioro de
nuestro presunto sistema democrático.
Mariano Rajoy habló más,
como portavoz del bipartidismo, que como presidente del Gobierno o líder del
Partido Popular. Se atrevió a decirnos que todo lo que no sea votar, al PP o a
PSOE, sería contribuir a la inestabilidad política e institucional, contribuir
a la confusión y a la incertidumbre, y un importante riesgo de retroceso, de
falta de progreso y pérdida de bienestar. Para él, todo lo que no sea que se
alternen en el poder esas dos organizaciones políticas corruptas sería
peligrosísimo para España.
Se dedicó a lanzar
innumerables elogios al PSOE, diciendo que es un gran partido, y que pese a las
diferencias, el país necesita que PP y PSOE avancen hombro con hombro. Todo
parece indicar, que Rajoy está preparando el camino para un futuro pacto de
Gobierno con el PSOE para así impedir que otros partidos puedan ser
protagonistas.
Rajoy lanzó el mensaje del
miedo, para él la pluralidad es algo perjudicial, para él, lo democrático, es
que los dos de siempre sigan alternándose en el poder. Parece que lo que está
detrás de todo esto, es simplemente, que los dos grandes partidos empiezan a
vislumbrar que el chiringuito que tienen montado a nuestra costa desde hace
décadas se les puede venir abajo, algo que significaría que un importante
porcentaje de sus enchufados perderían sus empleos, que sus tramas para saquear
el dinero público se les vendrían abajo, que su colonización de todos los
organismos que deberían ser independientes no se podría mantener, en
definitiva, que compartiendo el poder con los nuevos partidos no les sería
posible seguir con sus actividades delictivas.
Desde la entrada de UPyD en
las instituciones, ha demostrado con sus iniciativas, que está haciendo todo lo
que está en su mano para regenerar el sistema, imaginaos lo que podría hacer
Podemos si se cumplen los sondeos. El Partido Popular y el PSOE son desde hace
mucho, dos sanguijuelas adheridas al torrente sanguíneo de la ciudadanía, ahora
quieren impedir por todos los medios, que lleguen otros que les estropeen su
negocio, así de claro.
También nos habló Rajoy de
las buenas perspectivas, del despegue económico definitivo, de que próximamente
se recuperará el bienestar perdido por la crisis, y justamente lo dice cuando
se acercan las sucesivas elecciones.
Ha dicho que la crisis ha
finalizado, algo que más bien parece un insulto o una broma de mal gusto, pues
hay millones de españoles sin empleo que ni siquiera pueden atender las
necesidades básicas de sus familias.
