Tras la decisión de Sánchez de aprobar el martes el bono de 20 céntimos en el combustible para todos los conductores debido a los precios históricos de la gasolina y el diésel, se ha producido el caos en el sector de las estaciones de servicio, ya que no se les había informado previamente como se aplicaría.
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) opina que esta decisión del Ejecutivo tendrá consecuencias nefastas para el sector, al entender que es una medida que asfixiará a los pequeños y medianos empresarios, ya que no podrán hacer frente al adelanto del importe necesario para acometer el descuento en el precio, a pesar del supuesto adelanto de liquidez que ha anunciado el Gobierno. De hecho, las gasolineras “low cost” ya han alertado de su imposibilidad de hacerle. El Estado recauda cerca de 20.000 millones al año con los combustibles.
Los plazos que ha dado el Gobierno para que recuperen el descuento las gasolineras, «no son reales» aseguran, y así muchas estaciones de servicio tendrán que cerrar antes de recuperar los fondos del Ministerio de Hacienda. Además, la implementación informática necesaria de estos cambios no se hace de un día para otro.
Este Decreto Ley puede poner en peligro el negocio del que viven miles de familias, pequeños empresarios y autónomos, desde grandes empresas a pymes o micro-pymes, que han estado al frente del negocio en los peores momentos de la pandemia, por una decisión unilateral no consensuada del “dictadorzuelo” que habita La Moncloa. Lo cierto es, que muchas empresas del sector no van a tener más remedio que cerrar sus instalaciones ante la imposibilidad de atender a sus clientes según lo establecido en ese real decreto.
Ante la reacción del sector, acaba de detallar la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que las estaciones de servicio podrán solicitar desde este viernes un anticipo del descuento de 0,20 euros que tienen que aplicar a los combustibles a partir de del 1 de abril, y que las gasolineras empezarán a recibirlo a partir de la próxima semana, un anticipo. Nadie se cree a este Gobierno.
Como resultado de sus suicidas decisiones, unas gasolineras subirán precios para neutralizar esos 20 céntimos que le financian al Estado y otros cerrarán temporalmente. Con lo fácil que hubiese sido bajar los impuestos, pues no, se meten en líos y perjudican a sectores que no se merecen ese trato.