Tras su apoyo claro a la
abstención PSOE para hacer posible la investidura de Mariano Rajoy, Susana Díaz
intenta ahora demostrar que es muy beligerante con el Gobierno central, para
así recuperar el afecto de muchos ciudadanos de izquierdas que se han sentido
defraudados por ella.
Susana Díaz ha decidido
lanzar un órdago a Rajoy, llevando al Parlamento andaluz para su aprobación un
decreto en el que se establece que a partir del 16 de enero de 2017 la jornada
de trabajo de los funcionarios andaluces será de 35 horas.
Lo curioso de todo esto es,
que la presidenta de la Junta lo propone a sabiendas de que carece de
competencias para llevarlo a cabo, y pese a que tanto su gabinete jurídico como
el consejo Consultivo de Andalucía le han advertido de la inconstitucionalidad
de la medida.
La estrategia de Susana
Díaz es clara, ahora que PSOE, IU y Podemos lo han aprobado, el Gobierno
central lo recurrirá al Tribunal Constitucional, este tribunal lo tumbará, y
ella les dirá a los funcionarios “yo quería que trabajéis menos horas, pero el
malo de Rajoy no lo ha permitido”.
Mientras que en política se
actúe de esa manera, que no es otra que la de engañar a los ciudadanos, no
iremos a ninguna parte. Intentar legislar en un parlamento autonómico en un
asunto del que se carecen de competencias y conociendo que hay una ley de rango
superior que está en vigor que lo prohíbe, me parece de una frivolidad
insultante, una acción que debería ser castigada.
Pero es que Andalucía “is
diferent”, Antonio Maillo, coordinador regional de IU, ha denunciado que los
planes de empleo anunciados a bombo y platillo por la Juta de Andalucía en
2015, no se van a ejecutar hasta 2017. En la Junta conviven, una horrenda
gestión y una excelente política propagandística, y digo esto, porque ese
famoso plan de empleo se ha anunciado ya más de una docena de veces. Hablamos
de un programa muy sensible teniendo en cuenta los terribles porcentajes de
paro que existen en Andalucía, si los comparamos con las cifras nacionales.
¿Tan difícil es pedirle a
quienes nos gobiernan en todos los ámbitos, que se limiten a gestionar los
recursos de que disponen mirando siempre el interés general de la ciudadanía, y
no a hacer política rastrera y de confrontación destinada a mantenerse o a
conseguir el poder?

Toda la razon tienes Alejandro