La aprobación de la Ley de Amnistía, es el acto más claro desde la Transición de intento de liquidación y demolición de nuestra Patria y nuestra democracia. Un acto bochornoso que nos indigna a todos los españoles de bien.
Aún más indignante ha sido el tratamiento que le han dispensado los medios a esta escandalosa de sesión del Congreso de los Diputados, para ellos, la noticia no fue que Sánchez y sus compinches cometieran un acto de traición tan evidente, como es, el de violar nuestra Constitución y pisotear el Estado de Derecho para comprar su reelección. El mayor problema era que un grupo de españoles valientes, capitaneados por Abascal, gritaran en voz alta llamando traidores, a Sánchez y a sus ministros. Parece que el «problema» no es que destruyan tu Patria, sino que eso te duela y lo digas, lo grites en voz alta en el templo de nuestra soberanía. Los gritos de “traidor” de los diputados de Vox pueden convertirse en el faro de esa sociedad española que contempla estupefacta como se destruye la democracia que nos dimos en el 78 y que pretende destruir también nuestra patria, nuestra nación.
El PP debería también contribuir en algo para defender a los españoles y a España, pero no lo hace. En la Comisión de Derechos Sociales y Consumo acaba de tumbar una iniciativa de Vox para que los españoles tengan prioridad en el acceso a las ayudas sociales, sumando sus votos a los de todos los partidos que están intentando demoler nuestra nación y nuestra democracia, esos que les dan las ayudas a los inmigrantes ilegales y se las niegan a los españoles que han caído en la pobreza por culpa de las políticas que aplica Sánchez y toda la canalla, esa jauría antiespañola que está encantada de que nos vaya mal.
Cualquier persona normal sabe que es imposible ayudar a todos los pobres del mundo con los medios de una sola nación y de un solo Estado, porque lo que consigues es dejar en el más absoluto abandono a tus nacionales, a tu propio pueblo.
Quizás obedezca a una iniciativa mafiosa de Europa
VIVA ESPAÑA