Antes que Sánchez, otros líderes europeos han ido a tierra ucraniana, se han entrevistado con su presidente, y le han mostrado el apoyo de las democracias occidentales a su justa causa y su solidaridad con un pueblo que sufre. Pero nuestro infame presidente no ha ido solo a eso, él ha ido a hacerse una foto propagandística, una foto que abochorna si tenemos en cuenta que mientras lo hace, mantiene en su Gobierno a ministros comunistas que han firmado un manifiesto en el que no se nombra al invasor Putin y en el que se atreve a repartir la responsabilidad para conseguir la paz entre el invasor que masacra al pueblo ucraniano y las víctimas de sus crímenes.
El Gobierno que preside Sánchez, primero se negó a ayudar militarmente a Ucrania, después decidió enviar únicamente armas defensivas, y después, cuando quedaba claramente en evidencia, optó por hacer lo mismo que nuestros socios y enviar armas ofensivas. Y es que Sánchez es víctima de sus pactos, si formas gobierno con comunistas, jamás podrás defender abiertamente las libertades ni combatir a quienes las pisotean.
Pero hay mucho más detrás de este viaje. Sánchez es consciente, ha asumido, su segura derrota electoral en las próximas elecciones y está claramente preparando el camino para optar a ocupar un cargo relevante en la Unión Europea. Resulta curioso que un gobernante que ha protagonizado una política exterior catastrófica para los intereses de España, pueda ser admitido en el club de quienes dirigen la UE. Yo se lo entregaría a Europa, bien embalado y con un lacito, y por favor, que no vuelva nunca a pisar el territorio de una Nación a la que tanto daño ha hecho.