El Gobierno en funciones de
Sánchez ha intervenido las cuentas de la Junta de Andalucía por haber excedido
unas décimas el déficit público establecido para el año 2018, año en el que
curiosamente gobernaba su partido, el PSOE. La desvergüenza política de Sánchez
no tiene límites, su único interés es el de perjudicar al actual ejecutivo
andaluz, gobernado por el PP y por Cs, con el apoyo de Vox. Esta intervención
frenará la recuperación que ya se ve con claridad en los distintos índices
económicos. Resumiendo, tras décadas de gobiernos socialistas, de malgobierno y
saqueo de las arcas públicas, llega la derecha y la economía andaluza empieza a
despegar, y el Gobierno en funciones de España, el gobierno socialista de
Sánchez, trata de impedirlo.
Sánchez comete un gran
agravio comparativo, pues no interviene la Comunidad Valenciana al estar
gobernada por su partido, como tampoco lo hace con Cataluña, a la que
sobrefinancia por su situación de quiebra técnica, pero claro, si la
interviene, no le darán sus votos para seguir en La Moncloa.
La otra noticia de interés ha
sido, el estrepitoso fracaso de la llamada Cumbre del Clima. Sin la
participación de las dos grandes economías, esas que son con diferencia las que
más contaminan, y me refiero a EEUU y China, no se ha llegado a ningún acuerdo,
se limita a invitar a los países a endurecer el recorte de emisiones y se
emplaza lo importante al año 2020.
Sánchez acogió la Cumbre para
tapar en lo posible sus negociaciones con fuerzas políticas, indeseables y
antiespañolas, espero que se nos diga cuanto nos ha costado este aquelarre de
falsos profetas del catastrofismo climático, eso sí, todos financiados con
dinero público. Los grandes beneficiados, los restaurantes de la capital y,
como no, los prostíbulos, todos a tope y con los precios inflados.
Si en el clima no podemos
influir, ya que en la historia de nuestro planeta y de forma cíclica se
producen cambios, ¿porque no tomamos de una vez medidas medioambientales de
calado?
