Viendo las imágenes del encuentro de Vox en Madrid sentí bastante envidia de los que fueron y pudieron escuchar en directo a los líderes de la nueva Europa, esa que pronto llegará y la salvará del suicidio al que la está llevando ese terrible tándem que forman, globalistas y socialistas.
Porque debe haber sido un auténtico privilegio escuchar en directo a todos esos líderes patriotas de sus respectivas naciones que trabajan y luchan cada día por construir esa otra Europa que creen posible, que la haga grande, segura, próspera y libre. Al argentino Javier Milei, a la italiana Giorgia Meloni, al húngaro Viktor Orbán, al polaco Mateusz Morawiecki, a la francesa Marine Le Pen, al portugués André Ventura, al chileno José Antonio Kast y al israelí Amichai Chikli.
Todos coinciden en lo importante, todos combaten las mismas amenazas, todos defienden la soberanía de sus naciones y el interés nacional. Y todos se han dado cuenta de que la lucha no pueden hacerla en solitario, que deben conformar un frente común para combatir unidos al globalismo y a su “alma socialista” en defensa del sentido común, de la prosperidad económica, de la seguridad y de la libertad mediante una alianza global de patriotas.
Abascal, denunció que Sánchez un día diga que la economía va como una moto y al día siguiente que va como un cohete, pero que la realidad es que cada día los españoles tienen menos poder adquisitivo, que batimos los récords de desempleo de toda Europa, y que las clases medias, los autónomos y los trabajadores no llegan a final de mes. Y criticó a la derechita cobarde y estafadora del PP, esa que todos los días ataca a Vox con todas sus ganas y sus medios, esa que les oculta a los españoles que son socios del PSOE en Bruselas, que votan con los de Sánchez el 90% de esos reglamentos, leyes y directivas que están asfixiando a Europa porque comparten con ellos la misma agenda globalista.
Los que aceptaron la invitación de Vox son los que piensan que es posible otra Europa, esa que respete la soberanía de las naciones y el derecho que tiene cada pueblo a elegir su futuro. Una Europa que proteja sus fronteras, que proteja su riqueza y que explote sus propios recursos para no depender de potencias hostiles, que proteja a la familia como institución fundamental de nuestra sociedad y la vida desde su concepción hasta la muerte natural; que destierre a todos los que pretenden someterla a distintos fanatismos.
Milei, también lo dijo muy claro, defendemos la vida, la libertad y la propiedad. Tampoco se cortó un pelo al acusar a la mujer de Sánchez de los evidentes delitos que ha cometido. Ahora, nuestro infame Gobierno nos dice que Milei ha insultado a España, confunden al canalla que más daño le hace a España con ella, son patéticos y malvados.
Todavía queda gente valiente en el mundo
ARRIBA ESPAÑA