En 1998 Andalucía sufrió el mayor desastre ecológico de su historia, la rotura de la presa de Aznalcollar, un desastre medioambiental provocado por los seis millones de metros cúbicos de lodos tóxicos vertidos al entorno de Doñana, por parte de la empresa sueca BOLIDEN quien, para mayor inri, jamás hizo frente a sus responsabilidades, corriendo a cargo del erario público, es decir, de vuestros impuestos y los míos, la “limpieza” de la zona contaminada.
Ahora, 25 años después, hay dos novedades importantísimas que todos los andaluces deberían conocer y valorar. Que la actual Junta de Andalucía, ha mantenido reuniones, “discretas”, con responsables de BOLIDEN, para que estos asuman en todo o en parte, sus responsabilidades en este asunto y que, al no haber recibido respuesta favorable, optan por acudir a la vía Judicial y que BOLIDEN, alega que ya llegó a acuerdos “extrajudiciales”, con los responsables políticos socialistas de la época y que, por tanto, no tienen que responder a más responsabilidades económicas. Es decir, que BOLIDEN alega haber abonado cantidades económicas a quienes teniendo obligación de exigirlas en todas las vías no lo hicieron: previo pago de dinero, o lo que es lo mismo, de sobornos.
Todo lo anterior es de una importancia y gravedad enormes, pues se supone que BOLIDEN podrá acreditar que cantidades y a quien se abonaron en aquellos acuerdos “extrajudiciales”, lo que puede suponer otro clavo más en el ataúd de un partido político que, durante 40 años hizo de Andalucía su cortijo particular, realizando todo tipo de desmanes, robos, apropiaciones y un sinnúmero de ilegalidades que bajo ningún concepto deberían quedar impunes.