Santiago Abascal Escurza,
falleció ayer sábado en Galdácano (Vizcaya) a la edad de 67 años. Este gran
español, nació en 1949 en Amurrio, estaba casado y tenía tres hijos. Estaba en
política desde 1987, y fue uno de esos héroes que, derrochando valentía y
coraje, se enfrentó a los proetarras en su pueblo natal cuando casi nadie se
atrevía a hacerlo.
Los jóvenes proetarras,
destruyeron dos veces su comercio, e incluso pintaron sus caballos. La presión
nunca pudo con él, las amenazas continuas no evitaron que siguiera en política
convirtiéndose en un referente del Partido Popular del País Vasco.
Santiago Abascal, es un
genuino representante de todos aquellos que sacrificaron parte de su vida, por
España y por el interés general, no pudiendo durante muchos años, ni salir a la
calle a realizar cualquier tarea cotidiana, sin sus guardaespaldas.
Fue diputado del Partido
Popular por Álava y ocupó multitud de cargos públicos, en el año 2015, tras 35
años de militancia en el PP, lo abandonó, al entender que su partido había
abandonado su esencia, las ideas que siempre defendió, y se incorporó a Vox, el
partido que presidía su hijo Santiago.
Santiago Abascal Escurza, fue
un político admirado por todos aquellos que en algún momento de nuestra vida
militamos en el Partido Popular, pues pocos políticos ha habido en nuestra
democracia, que hayan defendido con más honradez, dignidad, y valor, la
libertad y la unidad de los españoles.
Pero no solo ha sido un
político admirable, también ha sido un padre admirable, pues supo transmitir a
su familia sus valores, su amor a España, a la democracia y a la libertad. De
hecho, su hijo Santi, es el actual presidente de Vox, y de la Fundación para la
Defensa de la Nación Española (DENAES), fundación a la que tengo por orgullo el
pertenecer.
Santiago, descansa en paz, y
que tu ejemplo haya servido para algo.
