Todo
parece indicar, que de aquí al 1 de octubre no se dispone del tiempo
necesario para aplicar el Art. 155, pues existen unos plazos
estipulados para llevar a cabo los trámites necesarios. Desconozco
si, de manera premeditada o no, el manso que habita La Moncloa nos ha
llevado a este escenario.
Las
alternativas que les quedan al Estado de Derecho, podían ser
utilizando la Ley de Seguridad Nacional, o bien, lo que parece que va
a pretender D. Mariano, que no es otra cosa que endilgarle al
Tribunal Constitucional la responsabilidad de parar el golpe de
Estado de Puigdemont. Esta última posibilidad, es la que más le
gusta a Pedro Sánchez, pues para él no es lo mismo apoyar lo que
dicte el TC, que apoyar una decisión del gobierno de su odiado
Partido Popular.
Lo
que sucede, es que diga lo que diga el TC, Puigdemont no lo va a
acatar, y no va a haber mas remedio que utilizar, mas tarde o mas
temprano, la fuerza. Y esto que digo, el que no lo reconozca, es que
no tiene los pies en el suelo.
La
situación empieza a ser surrealista, hoy se celebra en Barcelona, la
Junta de Seguridad de Cataluña, ocho años después de su última
cita, presidida por el sedicioso Puigdemont quien estará acompañado
por Juan Ignacio Zoido, ministro del Interior. No se que es lo que
pinta Zoido allí, es como si el ministro asistiera a una reunión
con peligrosos delincuentes, yo no lo puedo entender.
Lo
cierto es, que cada vez estamos más cerca de ese 1 de octubre, y que
el Gobierno de España sigue financiando con nuestro dinero a
Puigdemosnt y su banda de sediciosos, quienes siguen gastándoselo en
su proyecto destinado a romper España, que miembros del Gobierno
siguen pasteleando con Puigdemont acompañándole en actos oficiales,
y lo más importante, que el manso de La Moncloa sigue sin tomar
decisiones para restablecer la legalidad constitucional.
