Lo primero que hizo Marruecos
ante los primeros contagios de coronavirus en España fue cerrar sus fronteras,
pero curiosamente, la frontera de Melilla sigue siendo permeable para que
marroquíes con residencia en su país sigan aprovechándose de nuestra Sanidad.
Hace tiempo que el Colegio
Oficial de Médicos de Melilla propuso eliminar la atención médica gratuita a
ciudadanos de Marruecos, salvo en urgencias con “riesgo vital”, a la vez que
denunciaban de la existencia de “mafias” que se dedican a facilitar el acceso a
una vivienda a mujeres de origen marroquí embarazadas para recibir la atención
médica gratuita en Melilla, y que, en Marruecos tendría que pagar. Estas
mujeres llegan a la ciudad en su segundo o tercer mes de embarazo con la excusa
de ver o visitar a un familiar y se instalan en pisos patera hasta el momento
del parto, mismo sistema que utilizan miles de marroquíes todos los años.
Ya es hora de que se ponga
“coto” a la atención a ciudadanos que nunca han pagado impuestos en nuestro
país y que provocan, masificación y saturación de los servicios sanitarios. Se
estima, que el 40% de los pacientes que se atienden en Melilla son marroquíes.
Este abuso tiene que acabar, que se lo pague su multimillonario rey.
Y ahora, en plena crisis
sanitaria, nadie da la orden de dedicar todos nuestros recursos sanitarios a
atender a los españoles, pues así, en Melilla sobraría ese 40% tan necesario
para reforzar nuestra atención en otros lugares de España. Ya está bien de
hacer los “primos” cuando con esta crisis nos hemos dado cuenta de que en
nuestra Sanidad faltan tantas cosas.
(Las cifras que aquí se dan, las
dio en una entrevista el presidente del Colegio de Médicos de Melilla).
