Tenemos a un presidente del
Gobierno que actúa unilateralmente, que se niega a consensuar nada con la
oposición, ni en materia económica ni en ninguna, posiblemente por temor a que,
su socios comunistas de Podemos, le pudieran dejar sin el poder, por ello,
acepta «a pies juntillas» la imposición de más gasto público y más endeudamiento,
una política económica que en condiciones normales te hace daño, pero que en
las actuales, te mata.
A la vez, continúa con sus
mentiras a las CCAA, y engañando a diario a la sociedad en comparecencias
soporíferas sin permitir a la prensa hacerle preguntas directas, un escenario
mucho más propio de una dictadura que de una democracia occidental.
Y es que, no solo es la
catarata de mentiras que destila Moncloa, ayer mismo, en el marco del estado de
alarma, el Consejo de Ministros aprobó que desde hoy quedaba paralizado todo
excepto los servicios esenciales. A pocos minutos de su publicación en el BOE,
tuvieron que retrasar su aplicación hasta el martes por dos motivos, el
primero, porque parece este Gobierno desconocer, que hay empresas que no se
pueden parar apretando un único botón, que su actividad no puede detenerse de
manera abrupta, y el segundo, porque empresarios y autónomos, tenían tantas
dudas, que en pleno confinamiento y en domingo, nadie les podía aclarar.
La encuesta de GAD3 para ABC
es muy clara, este Gobierno no le trasmite confianza al 56,3% de los españoles,
y la ciudadanía le acusa de improvisar y de mentir. Solo el 31,1% respalda la
actuación de Sánchez, mientras que el 46,3% respaldan a los empresarios.
También parece que, el largo
confinamiento, no ha privado de sentido común a los españoles, pues apoyan
abrumadoramente, al Ejército, a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y
al personal sanitario.
