Cayetana Álvarez de Toledo,
portavoz del Partido Popular en el Congreso, acusó a La Sexta de «hacer
negocio con la erosión de nuestro sistema democrático» y respondiendo a
las palabras que le dedicaron desde esa cadena, añadió que «es verdad que
hay medios que hacen negocio a costa de la democracia, y hay medios que
promueven o participan de las mentiras populistas nacionalistas».
La reacción provocada por las
palabras de Cayetana dentro de su partido ha sido muy curiosa, la dirección, ni
la ha apoyado ni la ha desautorizado, los barones progres encabezados por Núñez
Feijóo la han criticado, y en cambio, muchos de sus votantes vieron en esas
palabras un destello de valentía al denunciar la “dictadura progre” instalada
en la mayoría de los medios de comunicación en un partido que lleva años “acongojado”.
Curiosamente, Santiago
Abascal, líder de Vox, de ese partido al que Cayetana describió como
“nacionalista y populista” ha sido el único en celebrar sus palabras y
mostrarle su apoyo en RRSS.
Y esto ocurre, cuando en
actos diferentes, Sánchez e Iglesias han arremetido contra la libertad de
prensa en España, amenazando a medios de comunicación conservadores y
estigmatizando a periodistas concretos, Iglesias llegó incluso a pedir que
algunos conocidos periodistas fuesen encarcelados. Un gobierno democrático
jamás puede criminalizar la libertad de información y de opinión, pero como
este no lo es, lo hace, al más puro estilo de las dictaduras más horrendas de
nuestro planeta.
En España se demuestra de
nuevo, que los principales antónimos de la palabra libertad son, socialismo y
comunismo.
