La localidad navarra de Alsasua volverá a ser el sábado 3 de septiembre, al igual que ha ocurrido durante años, escenario de una jornada de hostigamiento y acoso a los agentes de la Guardia Civil organizada por jóvenes proetarras.
Los organizadores lo denominan Ospa Eguna (Día del adiós) y en esa jornada se dedicarán a realizar actividades encaminadas a humillar y denigrar a los guardias civiles cerca de su Casa Cuartel. Es la forma que tienen estos aprendices de terroristas de reivindicar que la Guardia Civil y la Policía Nacional abandonen el País Vasco y Navarra. El Ayuntamiento de Alsasua ha puesto a disposición de los organizadores todas sus dependencias.
Este año se convoca bajo el lema «Zuek zarete virusa» (Vosotros sois el virus) que, en plena crisis sanitario por el Covid-19 da a entender que la Benemérita es como el virus que ha matado en los últimos meses a más de 50.000 personas.
Pese a los intentos de las asociaciones de víctimas del terrorismo y las asociaciones profesionales de la Guardia Civil para que se prohíban estos delictivos actos, ni los jueces ni las instituciones políticas, harán nada por evitarlo. Tanto las políticas, Fiscalía General del Estado como la Audiencia Nacional, se han negado un año más a prohibir su celebración.
Hay que tener en cuenta que EH Bildu es socio preferente de Sánchez y que el medio Gobierno podemita se consideran “camaradas” de los proetarras, una auténtica vergüenza.
Cada vez se parece más nuestra supuesta democracia a esos regímenes de repúblicas bananeras americanas. En una democracia occidental jamás se llevarían a cabo hechos de esa índole. O la ciudadanía española presiona en la calle desde ya, o Sánchez tendrá secuestrada nuestra democracia hasta el último día posible.