Acaba de celebrarse una nueva
edición de los Premios Goya, ese acto en el que se entregan los premios anuales
del cine español. Si gobernara la derecha, habrían aprovechado para atacar al
gobierno, pero como gobiernan socialistas y comunistas, se han limitado a pedir
más subvenciones al gobierno y a aplaudir a Sánchez e Iglesias, pues nuestro
cine es un instrumento más al servicio de la izquierda.
En general, el cine español
es un completo fracaso, aunque siempre hay alguna que otra estrella que brilla
por sí misma como, por ejemplo, el reconocido Antonio Banderas. Hablamos de una
industria que en 2019 ha cosechado una de las peores taquillas de la década,
menos de cien millones de euros, y ni siquiera las cintas de Almodóvar y Amenábar
han impedido la debacle.
En 2019, la cuota de pantalla
de los films españoles apenas llegó al 15% frente al 85% de los films de fuera.
Parece evidente, que los españoles le dan la espalda a la mayoría de las
películas que se producen en nuestro país.
Un realizador, aprovechó el
acto para pedirle a Sánchez más dinero público para el cine. Su película, en la
que se estrenaba, costó cerca de un millón de euros y recaudó solo 82.000, pues
solo 15.000 personas la vieron. Ya está bien de tirar dinero público. Hacer una
película debe ser como montar un negocio, o te va bien o te va mal, y las
posibles pérdidas corren por tu cuenta.
La película española más
taquillera en 2019 fue la última de Santiago Segura. Los que recogieron sus
premios son fracasados subvencionados.

ToTalmente deacuerdo… cada uno que viva de su trabajo