Nos encontramos ante un nuevo escándalo, un escándalo de proporciones “bíblicas”, pues la magistrada izquierdista Inmaculada Montalbán redactará la sentencia sobre los ERE del PSOE de Andalucía en el Tribunal Constitucional tras ser premiada por José Antonio Griñán con la medalla de esta Comunidad Autónoma en el año 2012, por ello, esta señora debería renunciar inmediatamente a la ponencia sobre los ERE y abstenerse, pero seguro que no lo hace.
Recordemos que la Sala Penal del Tribunal Supremo ratificó en septiembre la sentencia de la mayor trama de corrupción de nuestro país, confirmando las 19 condenas. Entre ellas, los 6 años de prisión por delitos de malversación y prevaricación para Griñán y los 9 años de inhabilitación para el también expresidente andaluz Manuel Chaves. Griñán recurrió la sentencia ante el Constitucional a la espera de la resolución del indulto solicitado por su familia. El recurso del expresidente andaluz deberá ser resuelto por la Sala Segunda del TC. La ponente que deberá elaborar la propuesta sobre su admisión a trámite y posteriormente, si es admitido el citado recurso redactar la sentencia, es la vicepresidenta y magistrada izquierdista del Tribunal de Garantías, Inmaculada Montalbán.
Esta magistrada pertenece a la asociación judicial izquierdista Jueces para la Democracia, es una feminista radical y debe su “exitosa” carrera judicial al PSOE andaluz. Montalbán está tratando de agilizar al máximo la tramitación y resolución de los recursos de los ERE. El objetivo de la magistrada es evitar el ingreso en prisión de Griñán. No olvidemos que Montalbán le debe su carrera judicial al PSOE andaluz.
En paralelo a este asunto, la Audiencia Provincial de Sevilla solicitaba la semana pasada un nuevo informe forense que determine si el tratamiento farmacológico y de rehabilitación que le queda a Griñán por el cáncer de próstata que padece «es compatible con el ingreso en prisión». Una auténtica afrenta a todos esos presos que sufren cáncer y están en prisión.
En días como este no cabe otra cosa, que recordar a Pedro Pacheco, quien fue alcalde de Jerez y dijo aquella frase de “la Justicia es un cachondeo” frase que injustamente le arruinó la vida.